miércoles, 28 de junio de 2017

Presentación: EL DEBATE POR LAS P.A.S.O. Y TODAS LAS DUDAS PARA LAS PROXIMAS ELECCIONES

Quién se anima a identificar a los actuales 70 diputados nacionales bonaerenses? Es cierto, son demasiados, pero todos deberíamos al menos poder enumerar sin recurrir san-google a alguno de los únicos tres senadores nacionales que tiene nuestra enorme provincia, o no? Las respuestas mayoritariamente negativas a estas inquietudes que surgieron recientemente en una clase universitaria platense de Derecho Constitucional, dispararon esta necesidad de aclarar muchas dudas respecto a nuestro rol de ciudadanos frente a un año electoral donde deberemos elegir gran cantidad de representantes (como consejeros escolares, por ejemplo), de los que poco se sabe de su verdadero rol.
Hay más dudas: Deben seguir existiendo las P.A.S.O.? Por qué sigue siendo obligatorio el voto en Argentina? Qué importancia REAL tienen los legisladores federales, provinciales y municipales? Por qué casi nunca conocemos a nuestros representantes? A quien les rinden cuentas? Son siempre los mismos que se reciclan? Cuánto hay de verdad y cuanto de mito respecto a los privilegios y los beneficios reales de acceder a cada cargo? Existe una crisis de la representación política? Se puede mejorar en algo nuestra democracia??
Todas estas preguntas y muchas más suelen merodear a todo ciudadano de bien obligado a participar de un sistema democrático que puede resultar complejo para comprender, donde desconoce la funcionalidad de muchos de los cargos que se le pide que defina con su voto, y donde se le presenta en cada elección un menú muchas veces insípido de candidatos ignotos y que luego nunca le rinden cuentas claras de su gestión parlamentaria. Entonces, es posible conocer algo más del sistema para poder votar mejor? Ese es el sentido de esta nueva serie de entregas semanales donde se indagará un cargo electoral por vez, decodificando las normas vigentes, entrevistando referentes actuales del puesto en cuestión, indagando críticamente sobre la utilidad del mismo y sugiriendo pautas para mejorar la calidad de la representación.
El recorrido debe ser necesariamente desde lo local (los cargos territorialmente más cercanos a la ciudadanía, como los consejeros escolares y los concejales) hasta la masiva representación de los senadores nacionales bonaerenses (sólo tres para representar más de 16 millones de habitantes). Pero para ello es imperioso primeramente asentar el escenario general: luego de haber definido en tres jornadas electorales de 2015 la casi totalidad de los cargos ejecutivos (presidente, gobernador e intendente) además de bancas parlamentarias, este año se producirán las llamadas elecciones de medio término, ahora exclusivamente de definición parcial de los cuerpos legislativos nacional, provincial y municipal. 
Desde el año 2009 la ley electoral ha previsto la realización de elecciones previas a las generales para fomentar la democratización interna de partidos y frentes políticos, tendiendo a evitar la conformación de listas únicas digitadas verticalmente por cúpulas que suelen tender a perpetuarse, pero este sistema está actualmente en debate pues las principales ofertas electorales continúan esquivando las contiendas internas. Vale recordar que este sistema de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (P.A.S.O.) prevé que el próximo día 13 de agosto se realice el primer comicio de definición de las listas que (ya por resultar vencederas en una contienda interna partidaria y ya por superar un piso de porcentual general de votos) podrán participar de las elecciones generales del 22 de octubre.  
En estos comicios los bonaerenses eligiremos 3 senadores nacionales (2 por la mayoría y 1 por la primera minoría), 35 diputados nacionales, 23 senadores y 46 diputados provinciales, 1.097 concejales y 401 consejeros escolares, todos con sus suplentes. Puntualmente en La Plata (el único partido que vota como sección única provincial al ser la capital), le corresponderán definir 6 diputados provinciales, 12 concejales y 5 consejeros escolares (la mitad de estos dos últimos cuerpos). El sistema electoral bonaerense ha sido numerosas veces cuestionado porque adjudica las bancas de acuerdo a un esquema proporcional de piso alto, por el cual sólo aquellos partidos que logran superar casi el quinto de los votos válidos emitidos participa de la asignación de cargos. Este sistema tiende a beneficiar a los partidos mayoritarios en detrimento de las minorías políticas, afectando la calidad de la representación (ejemplo: en La Plata en 2001, un partido que sacó menos de un tercio de los votos se quedó con la totalidad de las 6 bancas en juego: ergo, la amplísima mayoría de los otros dos tercios que NO votaron a ese partido quedaron representados sólo por él).
Es importante recordar que la Provincia de Buenos Aires siempre ha celebrado sus comicios en forma simultánea con las nacionales (pese a que en lo local se agrega un padrón adicional para extranjeros residentes que deseen votar provincial y municipalmente), lo cual genera un lógico ahorro de tiempo y dinero, pero a la vez ocasiona un innegable efecto de nacionalización por arrastre, de la cual se suelen beneficiar los partidos con figuras nacionales más convocantes, en perjuicio de fuerzas políticas locales. El corte de boleta suele ser esporádico ante un elector determinado usualmente por las campañas nacionales. Inteligentemente, otras provincias han optado desde su propia constitución local en diferenciar en fechas distintas siempre los comicios provinciales de los federales para obligar a sus ciudadanos a que distingan y se involucren autónomamente en los diferentes niveles de gobierno.
Empezamos entonces este itinerario para generar mayor conciencia en nuestra responsabilidad de informarnos adecuadamente sobre la obligación constitucional que este año debemos cumplir todos como ciudadanos, proponiendo que los lectores colaboren sugiriendo preguntas para plantear y responder en las futuras entregas sobre cada cargo electivo, de forma tal que podamos interpelar a actuales legisladores sobre su rol y las características de su función (posibilidades, limitaciones, remuneración, poder real, etc.), iniciando por consejeros escolares y concejales. Hace más de 2500 años Aristóteles enseñaba ya que la única forma de garantizar la evolución de una sociedad era con ciudadanos virtuosos y comprometidos en su deber de participar políticamente. Ergo, mejorar nuestra democracia será consecuencia, en primer medida, de comprometernos en serio con nuestro rol de electores.
Julián Portela – Profesor de Derecho Constitucional
Próxima entrega: Consejeros escolares
Preguntas sugeridas: postgradopba@gmail.com